El bebé
desde que nace, no cesa de descubrir y conocer el mundo que le rodea. Despertar
los sentidos del bebé, para que pueda percibir y relacionar estímulos entre sí,
es ya un acto cognitivo y perceptivo que estimula sus capacidades intelectivas.
A partir del
tercer mes, el bebé muestra gran interés por investigar y explorar; sus
habilidades motrices le permiten manejar mejor su entorno y clasificar sus
percepciones.
Al final del
primer año, sus posibilidades motrices le abren nuevos campos de exploración.
Es capaz de observar y atender con detenimiento lo que le interesa empleando
bastante tiempo en ello. Es un buen momento para enseñarle las cosas, ya que
demuestra buena disposición para el aprendizaje.El desarrollo motor no está divorciado de las otras esferas; por ello cognitivamente se desarrollan las operaciones sensorio-motoras, lo cual implica una inteligencia práctica. De esta manera, el niño pasa a través de las experiencias con los objetos (motoras), por las conductas reflejas, percepción de objetos, la atención y relación con los objetos y personas, acciones más intencionadas y la búsqueda curiosa de soluciones a las primeras representaciones simbólicas y las primeras manifestaciones de una búsqueda sistemática de soluciones, que no se basa sólo en los tanteos y las equivocaciones.
Cada momento
de la vida, tanto por el proceso evolutivo de las personas como por las
circunstancias externas que rodean a cada individuo, tiene una expresión
distinta en cuanto al ámbito de la sexualidad. Esto es así desde el nacimiento.
En los primeros momentos y meses de la vida de una persona la realidad de su
existencia la componen aspectos puramente sensoriales. La única realidad que un
bebé percibe es la resultante del cúmulo de sensaciones que experimenta. Si
retomáramos una postura adulta ante esto, podríamos considerar que la vida, en
los primeros meses, es pura sexualidad. Esto probablemente sea cierto aunque
debamos aclarar que se trata de realidades y experiencias distintas de lo que
podemos considerar la sexualidad adulta.
Los bebés,
algo que resulta fácilmente observable, reaccionan y experimentan a través de
sus órganos sensoriales. Además de emitir conductas destinadas a cubrir sus
necesidades básicas, el mundo es un cúmulo de experimentación y percepción de
sensaciones provenientes de los cinco sentidos.
Como padres
y madres podemos favorecer el desarrollo de nuestros hijos e hijas aportando
estímulos que fomenten sus necesidades primordiales. Puede ser interesante
destacar que abrazándolos, jugando con ellos, no sólo estimularemos un
crecimiento apropiado con respecto a su sexualidad, si no que favoreceremos su
desarrollo integral en esta etapa.
Otra
cuestión influyente en la caracterización de la sexualidad de los niños y niñas
que puede tener consecuencias posteriores es la desnudez. A través de la
información que transmitamos a nuestros hijos e hijas sobre esta cuestión ellos
elaborarán ideas sobre la desnudez propiamente dicha, sobre sus cuerpos y
también sobre sí mismos. Se trata de una comunicación que se realiza tanto por
palabras como por hechos y actitudes. En este sentido es bueno que ellos se
acostumbren a contemplarse y a ver al resto de la familia desnudos; a que
actividades físicas e higiénicas como el baño se tiñan de un fuerte componente
lúdico; o bien que ante la aparición de desnudos en revistas o en la televisión
se emitan juicios que transmitan ideas coherentes. Esto implicará que se
comienza a aprender a estas edades que el cuerpo no es algo vergonzante ni que
sólo determinados cuerpos se han de considerar interesantes, cosa que
habitualmente ocurre con los modelos de los medios de comunicación, donde con
excesiva frecuencia sólo se enseñan cuerpos "culturalmente
perfectos".
Además de la
estimulación física y de la valoración del cuerpo es importante que durante los
primeros años de vida el bebé desarrolle una sensación de confianza. Esto
quiere decir que el bebé perciba de los adultos y del entorno que le rodea
mensajes de calma y de continuidad. De esta manera el bebé se percibirá de una
manera positiva y sosegada y entenderá que el mundo que le rodea es coherente y
predecible. La confianza redundará ya en estos momentos en la autoestima que el
niño y la niña vayan desarrollando posteriormente y en la capacidad de estos
para confiar y aproximarse emocionalmente a los demás. La confianza se adquiere
fundamentalmente a través de los padres, quienes la pueden enseñar a base de
coherencia de sus acciones y actitudes y perseverancia en sus planteamientos,
haciendo que el bebé sea capaz de empezar a predecir los acontecimientos más
cotidianos.
Los primeros
años.
Sobre los
tres años los niños y las niñas comienzan a establecer distinciones en función
del sexo de las personas. Cuando empiezan a percatarse de que pertenecen a un
sexo determinado aprenden también cuál es la conducta "apropiada"
para cada género o rol sexual.
Es
fundamental que cada persona posea características propias, tanto
"masculinas" como "femeninas". Esto es algo que ya a estas
edades estamos enseñando tanto en casa como en la escuela o a través de los
medios de comunicación. Son momentos en los que la necesidad de definición de
los niños y niñas hacen importantísimo que adoptemos ante esta cuestión una
postura clara y meditada. Una persona sana es aquella que ha integrado las
partes masculina y femenina en un todo. Por ejemplo, los hombres deben poder
permitirse la posibilidad de ser sensibles, ocuparse de la crianza de los
hijos, mostrar ternura, etc.. Por otro lado, las mujeres deben tener la
oportunidad de ser enérgicas, independientes y con capacidad de tomar
iniciativas. Estas cuestiones que parecen más propias del ámbito de la coeducación,
tienen en el terreno del desarrollo sexual una importancia máxima ya que
condicionarán sobremanera, además de otros aspectos, la forma y la
experimentación de la sexualidad individual a lo largo de la vida de cualquier
persona.
Otro aspecto
importante en este momento evolutivo es la forma en que los niños y las niñas
aprenden a controlar sus esfínteres. La regulación y control de las funciones
excretoras son modeladas por la cultura a la que una persona pertenece. Para un
niño o niña, orinar y excretar resultan acontecimientos sorprendentes y
agradables. Son ejercicios de regulación de tensión corporal y además el niño y
la niña con muchísima frecuencia se ven atraídos con estos objetos que salen de
su cuerpo. Se trata de ejercicios corporales e indudablemente sexuales ya que
se comienzan a usar las principales parcelas corporales relacionadas con la
sexualidad.
Los niños y
niñas necesitan percibir que el control de esfínteres es un aspecto saludable y
natural del crecimiento, sin que se sienta en ningún momento culpable por
realizar acciones de este tipo.
Tanto padres
y madres como cuidadores y educadores tenemos que recordar que para los niños y
niñas, el control muscular es algo complejo que precisa de un entrenamiento
progresivo. No se trata de realizarlo de hoy para mañana. Tampoco es bueno
adelantarse a los acontecimientos. Si bien la madurez psicofísica para el
control de esfínteres suele aparecer a los dos años, en muchas ocasiones no se
da la maduración necesaria hasta los tres y a veces más tarde. Es bueno tenerlo
en cuenta sin olvidar que un desarrollo lento en este campo no tiene que
significar de ninguna manera un déficit en el desarrollo general del niño o la
niña.
Cuando
aparece el lenguaje comienzan a pedirse las primeras explicaciones sobre el
mundo. Esto es igualmente cierto ante la sexualidad. En estos momentos ya
resulta importante comenzar a hablar clara y positivamente sobre este tema,
aunque esto no tenga que implicar que demos unas explicaciones pormenorizadas
cuando no es eso lo que se nos está pidiendo. A estas edades las demandas de información
provienen fundamentalmente del ámbito de la reproducción. De dónde vienen los
niños y las niñas y cuáles son sus diferencias por sexo son las cuestiones más
solicitadas.
Sin embargo
no existen preguntas buenas ni malas y lo mismo ocurre con el tipo y la
profundidad de las respuestas. Una norma válida para percibir el grado de
detalle de las preguntas de nuestros hijos e hijas y que es aplicable a los
siguientes momentos evolutivos, consiste en explorar la curiosidad de estos
después de nuestra explicación. Observar si disminuye su atención o preguntar
si están satisfechos con ella son conductas que nos darán información sobre sus
expectativas. No debemos tener cuidado en excedernos en nuestras respuestas,
ellos sólo atenderán a las cuestiones que les resulten de interés.
Por último,
para entender la sexualidad en esta etapa es necesario que nos detengamos
mínimamente en el desarrollo del autoerotismo. Con este término se designan a
las acciones encaminadas a obtener placer en solitario. En estas edades los
niños y las niñas muestran interés por su cuerpo, su exploración y su
estimulación. Para ellos estas actividades constituyen una forma de descubrir
otro aspecto del mundo al que cada vez se asoman de forma más intrépida. A
través de la auto estimulación, además de obtener sensaciones placenteras, el
niño y la niña aprenderán aspectos de su cuerpo y, si ese aprendizaje corporal
y del placer es exitoso, estarán más capacitados para disfrutar de una forma
más completa de sus relaciones con otras personas en la edad adulta.
Durante toda
la vida, la persona que aprendió durante su infancia que estas actividades son
reprobables y dañinas, conservará la impresión de que obtener sensaciones
placenteras por estímulo del cuerpo es algo sucio, indebido y repugnante. Esta
actitud, con toda seguridad, será una traba para disfrutar siempre de su
sexualidad.
Tomado textualmente de la página http://html.rincondelvago.com/desarrollo-cognitivo_3.html (21:45 pm)

es un tema muy interesante en que escribió muy extenso y muy detallado....
ResponderEliminarEs un tema muy amplio pero interesante que toda mujer en estado de gestación debería leerlo para de esta manera estimular las neuronas del bebé haciendo que el bebe crezca con habilidades, destrezas cognitivas desarrolladas
ResponderEliminaroki amiga esta muy bien explicado
ResponderEliminarEN LA ACTUALIDAD ES IMPORTANTE QUE CONOZCAMOS SOBRE LA SEXUALIDAD PARA PODER APORTAR DE MANERA POSITIVA EN EL DESARROLLO INTEGRAL DE LOS NIÑOS.
EliminarUN NIÑO BIEN ORIENTADO ES UN NIÑO SEGURO ES OBLIGACION DE PADRES Y MAESTROS ABORDAR ESTOS TEMAS Y CONTESTAR SUS PREGUNTAS SIEMPRE TOMANDO ENCUENTA LA EDAD DE LOS NIÑOS.
GRACIAS POR COMPARTIR ESTE TEMA MUY INTERESANTE.
Muy interesante el tema y que lo debemos poner en practica.
ResponderEliminarTu información a cerca de éste tema es muy interesante, que bueno que lo hayas escogido.
ResponderEliminar